Associació de Veïns de Bellvitge

Octubre 2, 2009

Resposta de RTVE a un veí

Aquest veí és l’Oscar Borrajo, que l’hem trobat per tot arreu defensant al barri en front del “documental” de Comando Actualidad “Dime donde Vives”. Des del programa de l’alcaldesa d’ahir, fins al Síndic de Greuges, passant pel defensor del Espectador de TVE; a continuació la resposta d’aquest últim en data 1 Oct 2009 17:59:04.

Estimado Sr. Borrajo,

 muchas gracias por dirigirse a esta Oficina. Hemos remitido su correo a los responsables del programa COMANDO ACTUALIDAD y ésta ha sido su respuesta:

 

POR LA PRESENTE, agradecemos que se hayan puesto en contacto con nosotros para comunicarnos su “sentir” en relación al programa que recientemente ha emitido en TVE Comando Actualidad, siendo esta iniciativa enormemente útil para el equipo de profesionales que lo integran.  

El objetivo último de la edición Dime dónde vives ha sido reflejar, precisamente, las distintas formas de vida del ciudadano español, poniendo el acento en cómo son las relaciones afectivas del entorno en función del lugar en el que uno habita. Sin perder de vista nuestro compromiso fiel de actuar como servicio público, y tratando el tema con la reflexión y profundidad que merece, el programa se centró en algunos espacio clave -vivienda, mercado, negocios y servicios- para entender cómo es la vida en un barrio de trabajadores, en un pueblo, en una zona residencial y en uno de los puntos de mayor renta per cápita de España.

A fin de retratar “el barrio de trabajadores”, Comando Actualidad desembarcó en Bellvitge, obedeciendo a nuestro interés de que gran parte de la geografía peninsular quedase representada en este espacio; de este modo, se filma en Andalucía, Madrid y Cataluña. Pero también se escoge Bellvitge como protagonista tras analizar los diferentes barrios que integran la ciudad de L’Hospitalet con la ayuda del Presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos de este municipio. En palabras de Manuel Piñar: “Bellvitge ha tenido un poder enorme en el desarrollo de L’Hospitalet, agrupando a la élite de los obreros, antiguos trabajadores de la SEAT. Es uno de los mejores barrios y de los más tranquilos de la zona”. Razones más que suficientes para que este equipo decidiese rodar en Bellvitge.

Los 17 minutos que perfilan la vida en este barrio de trabajadores se estructuran en 4 apartados. Comienza así el bloque con las entrevistas que la reportera consigue en el Bar la Flama, donde habitualmente desayunan muchos trabajadores. Son ellos quienes nos cuentan que “TODOS LOS CIUDADANOS DE ESTE PAIS SOMOS CURRITOS”. Incluyendo estas palabras de la única mujer que encontramos en dicho establecimiento, queda manifiesta la posición última de Comando Actualidad. En este sentido, el programa nunca tuvo intención de presentar a los trabajadores como “una rareza o puro exotismo”. Minutos después, será un empleado de una entidad financiera quien asegure, en el bar La Flama, que la gente de L’Hospitalet no es ni peor ni mejor que en el resto del país, simplemente DISTINTA.

Comando Actualidad busca esas historias personales que hacen a la gente distinta y especial, para, a través de sus ojos, conocer mejor el mundo que nos rodea. Nos interesan sus preocupaciones, sus fuentes de ocio, sus miedos, sus alegrías… En este punto se incluyeron en nuestro programa algunas mujeres que acudían al mercado o que trabajan allí, como Paloma, la carnicera; o Puri, la pollera, preocupada estos días con la reciente emancipación de su hija. De eso habló ella ante nuestras cámaras. Y también de los hijos hablaría más tarde Violeta, un ama de casa con quien cenamos, inquieta este septiembre porque su sobrina inicia el Bachillerato. Loas estudios, las drogas, los problemas de autoridad o los conflictos Inter-generacionales aparecieron en este punto del programa. Con los personajes de Yanet y la peluquera, el programa intentó acercarse a la gente joven que estudia o trabaja en Bellvitge. Se incluyeron, además, los testimonios de Generosa, la vendedora de cupones, que aseguraba “si me tocase la lotería, yo me compraría un piso AQUÍ, en Bellvitge, nunca me iría a otro barrio (…) porque la gente aquí es muy buena y hay muy, muy buen rollo”; o las declaraciones de su amiga quien insistió ante nuestras cámaras en que “Bellvitge es un barrio muy tranquilo y muy bueno en el que hay de todo, servicios, comunicaciones…” Estas opiniones se refrendaron más tarde en nuevos argumentos que esgrimirían tanto las trabajadoras del mercado como las clientas. El programa daba voz también a los jubilados y a las familias de los trabajadores de la SEAT, dos de los grupos de población que, en mayor medida, integran el barrio de Bellvitge.

Esperamos que estas explicaciones les ayuden a entender de qué modo se trabaja en Comando, y agradecemos nuevamente que nos brinden la oportunidad de presentarles no sólo nuestras “razones”, sino también nuestras “excusas directas” y disculpas si hemos ofendido su manera de entender la ciudad en la que viven y que tanto respetan.

  Atentamente, un cordial saludo,
 
DIRECCIÓN COMANDO ACTUALIDAD   Reciba nuestros más cordiales saludos,
Oficina de la Defensora del Espectador, el Oyente y el Internauta de RTVE

 ALGUNES IMATGES DEL PROGRAMA

Des de l’AV voliem incloure també unas imatges que al documental no tenen relació amb els diàlegs i que surten per emplenar l’espai visual, però que diuen molt i es queden a la retina. 

 

 

alcoholmatinal

Primera imatge que es veu a la Flama, i pel que diu la presentadora sembla que siguin les 5 de la matinada.

seguridad

Balcó tancat a "cal i canto"

intimidad

Trencant la intimitat de families amb un teleobjectiu

colmenas

Massificació?

Abril 7, 2009

En tiempos de crisis – 1985

Filed under: Anys 80,HISTÒRIES — AVVBellvitge @ 5:41 pm
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Ya hace casi 24 años de este artículo del diario El Pais, pero está bien recordar ciertas cosas y más cuando existen similitudes entre aquel momento y el nuestro.  Quizás a nosotros no nos afecta, pero si esto está sucediendo de nuevo, los actuales protagonistas nos los encontramos cada dia en el supermercado, en la parada del autobús, en el colegio de nuestros hijos,… en el ascensor.

La guerra sucia del trabajo negro

La actividad sumergida enfrenta a las vecinas de Bellvitge en el cinturón industrial de Barcelona

ENRIC BASTARDES – Barcelona – 05/05/1985

Primero fue en Mataró, luego en Cornellà y ahora en Bellvitge. Es la guerra entre vecinos por culpa de actividades económicas sumergidas y trasladadas a los hogares obreros. No es un trabajo espontáneo, improvisado por la necesidad y el paro. Es una planificación impulsada por empresas aparentemente desaparecidas que siguen operando con márgenes de beneficio infinitamente superiores y sin compromisos contractuales ni fiscales. Pero si los conflictos laborales y sindicales dejan de ser problema para el empresario emboscado, las luchas internas entre vecinos aparecen como una nueva forma de conflictividad social.

En Bellvitge todo es posible; hasta encontrar piso. Algunas viviendas quedaron vacías a consecuencia de las últimas reestructuraciones de SEAT. Las indemnizaciones fueron suficientes como para intentar la nueva aventura de retomar al pueblo de origen y montar un pequeño negocio. En tiempos de paro se resiste mejor en zonas agrícolas que en suburbios industriales. En Bellvitge siguen sobreviviendo unos 40.000 habitantes.La vecina del quinto de uno de sus bloques de viviendas era empleada de una empresa de confección textil. Como algunas más del barrio, perteneciente al municipio de l’Hospitalet de Llobregat. La empresa, un buen día la sorprendió con la noticia de una inmediata debacle y con el cuento de la lechera.

willcox-gibbs-style-500-4-overlock-stitch-machineLas dificultades de la empresa obligaban a un cierre inmediato. Pero sin alarmas. Ni siquiera sería preciso indemnizar ni nada. Como el empresario no deseaba perjudicar a nadie y era muy imaginativo, le propuso de inmediato ofrecerle trabajo a domicilio y pagarle a tanto la pieza confeccionada. Le llevarían las telas cortadas, le dejarían en depósito una máquina idéntica a la que utilizaba normalmente en el taller. No le podrían pagar mucho pero tendría tanto trabajo o más del que pudiera realizar sin parar durante 24 horas sobre 24.
Trabajo para todo el barrio.

Dentro de la gravedad de la situación, la perspectiva no era tan grave como quedarse en la calle y sin trabajo. Si no aceptaba, ella y otras compañeras del taller, la empresa tendría que declararse en quiebra y quién sabe si sacarían un duro del desaguisado.La ex empresa le trajo la overlock a casa y en la misma furgoneta una primera partida de piezas cortadas. “Cuando estén terminadas nos llama a este teléfono, las recojemos y le traemos otra partida”, le dijo el encargado de siempre. A los pocos días el trabajo podía aumentar, “hay trabajo para todo el barrio, dígaselo a las vecinas que quiera. Usted hará de intermediaria y repartirá el trabajo como más le convenga”.

Nuevas máquinas eran instaladas en casa de otras vecinas. Las antiguas empleadas del taller desaparecido se convierten en cabeza de puente. Unas pocas vecinas organizan una auténtica red de trabajo negro. Las furgonetas vienen y van, varias veces por semana. El sueldo es bajo y para sacarse un jornal entre las 15.000 ó 20.000 pesetas semanales hay que trabajar duro y muchas horas. La vecina que se entusiasma con un salario complementario para la familia pide más tarea. Alguna también reclama estar mejor pagada y pierde su cupo en el reparto.

La vecina del quinto empieza a pensar que el conjunto del trabajo que se realiza en el barrio supera con creces el que se hacía en el taller que amenazaba con la quiebra. Pero, en estos casos, pensar puede ser un mal negocio. Se lo cuenta al encargado convertido en chico de los recados y pierde la overlock y su cuota sumergida de participación.

Su sensación de haber sido estafada, su reflexión en tomo a lo sucedido en los últimos meses, la envidia a la vecina que se ha quedado con su parcela de pastel -“ella, que ni siquiera era empleada del taller desaparecido”- todo, tanto y a la vez, es suficiente para perder la serenidad. Empiezan las discusiones en la escalera, la enemistad con la vecina que pocos días antes se mostraba tan agradecida porque le proporcionaba trabajo.

Un día pierde los nervios y comienzan las denuncias a la delegación de Hacienda por trabajos ocultos y no declarados. Cunde el pánico. Las peleas llegan a las manos y a los pelos. El avispado furgonetista detecta que algo está pasando y no tarda en retirarse de la zona y largarse con las máquinas y las partidas de telas cortadas o otro barrio del extrarradio barcelonés. “Ustedes se lo han perdido, hay mucha gente con ganas de trabajar”. El encargado recuerda que le contaron que esto ya había pasado en Mataró y también en Cornellà. Son servidumbres del trabajo sumergido.

Octubre 26, 2008

Nova entrada a l’arxiu històric

Avui a l’arxiu històric rescatem un article de l’arquitecte José Manuel Infiesta al nº 1970 del Semanari Destino (29 de juny al 5 de juliol de 1975).

On es descriu la gran especulació urbanísitca que va donar lloc al nostre barri i les nefastes condicions d’habitabilitat del barri fa uns 30 anys.

De les 3 pessetes/pam quadrat que van pagar les empreses promotores quan el terreny estava qualificat com a rústic, quan eran tot camps de cultiu, es van pasar a les 175 a l’any 1970 i a les 600 a l’any 1974.

L’article fa un repàs pel mal estat de diversos seveis com les escoles, comunicacions, zones verdas, sanitat, zones esportives, locals socials, esglésies,…

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